Por si aún no los conocéis, este es mi equipo de CANallas, como ves, tengo de todos los colores, pero tienen algo en común; son todos rescatados.



A Squall le encontré vagabundeando por la calle solo, poniendo en peligro su vida, cruzándose por la carretera y los coches pitando. Estaba muerto de miedo, me huÃa y no fue fácil atraparlo. De hecho, tuve que llamar a la perrera para que lo cogieran con el lazo cuando pude acorralarlo en unos setos. Al dÃa siguiente llamé para ir a por él, y desgraciadamente, empezó una historia rara y tormentosa para Squall hasta que finalmente pude rescatarlo.
Yuna fue encontrada en la calle con tan solo un collar pero sin chip. Fue rescatada por el Refugio Turgalium, en Trujillo, Cáceres, en el que estuvo un mes esperando que apareciera buscándola su familia. Pero no ocurrió. Entonces, me enamoré de esa loquilla que no paraba quieta en el refugio, era como una sombra negra de lo que corrÃa de un lado a otro, y me la llevé para casa. A dÃa de hoy, Yuna y yo estamos muy unidas.
Hécate, la última integrante de ésta familia, fue un mueble más en la venta de una finca. Su familia la dejó junto a 3 mastines más, y los compradores de la finca se quedaron con los otros 3 pero a ella no la quisieron. La donaron a la protectora Siempre Fiel, de Salamanca, y de allà me la llevé a casa.